CRONICA

Elizabeth: la muerte de mi hija no quedará impune

“En ninguna circunstancia nadie puede atribuirse el derecho de acabar con la vida de una persona«, estás fueron las palabras con las que inició la misa, el padre del camposanto Cristian Elera, para dar el último adiós a María Belén Bernal.

La ceremonia inició a las 10:00 en la capilla principal en el camposanto Monteolivo, norte de Quito. Al lugar llegaron familiares, amigos y organizaciones feministas.

Al finalizar la ceremonia, la madre de Bernal, Elizabeth Otavalo, agradeció a todas las personas que le acompañaron durante este proceso de búsqueda de su hija. «Gracias por acompañarnos en la búsqueda que no va a terminar ahí, vamos a hacer justicia».

En el trayecto, las consignas llenaron el espacio. «Por María Belén nadie se cansa», se escuchó, incluso en la voz del pequeño hijo de Bernal. También, los asistentes exhibían carteles con mensajes como “la vida de las mujeres no se negocia”.

A las 11:39 los restos de María Belén fueron sepultados. El llanto desgarrador de su madre se escuchó y con la voz entrecortada, Elizabeth Otavalo prometió que la muerte de su hija no quedará impune. En el lugar se vivía un ambiente de tristeza y desolación. Una oración hacía eco entre los asistentes.

Fuente: El Comercio.

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